Ingredientes:
- 7 u 8 huevos
- Un calabacín grande
- 8 patatas pequeñas de piel fina
- 2 pimientos del piquillo en conserva
- Una cebolla pequeña
- 4 champiñones
- Un filete de pechuga de pollo
- Una loncha de jamón serrano
- 3 cucharadas de salsa de tomate frito
- Harina
- aceite de oliva y sal
Preparación
Lava bien el calabacín y córtalo en ocho trozos. Ponlos en una rejilla y cocínalos al vapor, sazonándolos previamente con sal. En una cazuela, pon seis huevos, agua y un chorro de vinagre y cuécelos hasta que queden duros. Cuenta 10 o 12 minutos una vez que haya roto el hervor. En otra cazuela pon agua, sal y las patatitas. Cuécelas vigilando que la piel no se rompa.
En una sartén pon tres cucharadas de aceite, la cebolla picada y sal. Sofríela a fuego muy suave hasta que esté pochada. Agrega los champiñones lavados, muy picaditos, y saltéalos hasta que suelten todo el agua. Espolvorea con un poco de perejil. Escurre bien el aceite sobrante y haz un puré con la cebolla y los champiñones. Tritura la pechuga y el jamón serrano hasta hacer una pasta.
Pela los huevos cocidos, córtalos por la mitad y vacía las yemas. Añade la mitad de las yemas a la mezcla de pollo y jamón junto con la salsa de tomate. Rellena los huevos con esta mezcla, pásalos por harina y huevo batido y fríelos hasta que estén dorados. Consérvalos calientes en el horno a temperatura suave. Pasa los calabacines a un plato grande y, con ayuda de una cucharita, vacíalos un poco, dejando algo de pulpa en la base.
Rellena los calabacines con el puré de champiñones y cebolla y consérvalos también en el horno caliente. Pica en trocitos muy pequeños los pimientos rojos hasta que quede casi como un puré. Saca las patatas con una espumadera. Corta un poco los dos extremos y vacía algo de pulpa. Rellena los huecos con pimiento rojo. Consérvalos en el horno. Sirve el plato acompañado de una salsa besamel clarita, aromatizada con nuez moscada.
Para que la yema de los huevos cocidos quede centrada, añade un chorro de vinagre a la cocción. Las yemas cocidas sobrantes puedes aprovecharlas para hacer una vinagreta, triturándolas con aceite, vinagre y sal. Las patatas deberán ser pequeñas, nuevas y con la piel muy fina, ya que no se van a pelar. Si utilizas patatas grandes, añádele otro ingrediente además del pimiento. Para mantener caliente en el horno algún plato, cúbrelo con papel de aluminio. La temperatura del horno debe ser baja. Haz la salsa besamel para este plato con mitad de leche y la otra mitad de caldo de pollo suave. Deberá quedar ligera. Sazónala con nuez moscada. También puedes poner en una fuente una base de besamel y, encima, los huevos rebozados y los troncos de calabacín. Manténlos calientes en el horno. Sirve siempre las patatas aparte. Los rellenos pueden ser diferentes, por ejemplo, de pescado o de carne.