- Una lubina grande
- 2 kg de sal gorda
- 150 g de queso de Cabrales
- 6 cucharadas de leche
- 4 cebollitas francesas
- 3 cucharadas de aceite de oliva y sal
Compra una lubina grande sin limpiar. Elige una fuente de horno donde quepa el pescado entero y pon un kilo de sal gorda humedecida cubriendo todo el fondo.
Coloca la lubina encima y cúbrela con el otro kilo de sal. Aprieta bien esa nueva capa, que también deberás haber humedecido, para que quede bien tapada la lubina. Mete la fuente al horno a una temperatura de 220oC durante 50 minutos.
Pon en una sartén el aceite y las cebollitas muy picadas y sazonadas con sal. Sofríelas a fuego muy suave y, cuando estén transparentes, agrega el queso de Cabrales desmenuzado. Remuévelo todo con unas varillas hasta que se deshaga el queso.
Después, agrega la leche poco a poco, sin dejar de remover, hasta que quede una mezcla espesa y trabada. Retira la salsa del fuego, agrégale dos yemas de huevo y remuévela rápidamente. Sírvela en la salsera.
Presenta la lubina en la fuente; ábrela y sírvela delante de los comensales. Calcula un lomo por persona.