Ingredientes:
- 600 g de bacalao salado
- 150 g de queso de cabra fresco
- 2 huevos
- sal
- 1/2 l de aceite de 1o de acidez
- 2 pimientos choriceros
- un diente de ajo
- Un vaso de leche
- 2 trocitos de guindilla roja seca
- Una cuharadita de maicena
- Una cucharada de mantequilla blanda (25 g aprox.)Asi se hace
- Compra el bacalao en un trozo de lomo medio de altura. Lávalo al chorro del agua fría
- eliminando bien toda la sal que puedas. A continuación
- ponlo en una fuente con abundante agua fría y mantenlo en remojo 48 horas
- cambiando el agua cada 12 horas. Después
- sácalo del agua y elimina todas las espinas que puedas
- ayudándote de una pinzas si hiciera falta. Más tarde
- corta la pieza de bacalao en cuatro trozos regulares. Pon a remojo los pimientos choriceros en agua más bien caliente.
- Desmenuza el bacalao y reserva las pieles. Unta con un poco de aceite cuatro moldes individuales de corona y dales la vuelta para que escurran el exceso de grasa. En un cuenco
- mezcla el bacalao desmenuzado
- el queso de cabra y las dos yemas de huevo. Con el brazo de la batidora liga la mezcla
- pero sin que llegue a quedar demasiado triturado. A continuación
- añade las claras de huevo batidas a punto de nieve fuerte. Mezcla con movimientos envolventes hasta que la mezcla quede esponjosa. Rellena los moldes.
- Cuece al baño María los cuatro moldes
- unos 20 minutos. Mientras tanto
- echa en una cazuela de barro el aceite de oliva
- el diente de ajo entero y las guindillas. Ponla a fuego muy suave durante 12 minutos. Después
- añade las pieles y empieza a mover la cazuela hasta que veas que la salsa se va ligando
- gracias a la gelatina de la piel. Retira las pieles y el diente de ajo. Apaga el fuego y deja la salsa tapada. Quita el tallo de los pimientos choriceros
- ábrelos y elimina las semillas.
- Con una cucharita saca la pulpa. A continuación
- en una sartén
- pon la mantequilla
- la maicena
- la pulpa de los pimientos choriceros y sal. Mezcla todo muy bien con una cuchara de madera y vierte la leche
- poco a poco
- en frío. Ponla al fuego y
- sin dejar de remover
- elabora una crema. Más tarde
- desmolda los cuatro moldes y coloca cada uno en un plato. Alrededor
- vierte la salsa de bacalao. Después
- en otra zona del plato
- pon un poco de la crema de pimientos choriceros.
Preparación
Compra el bacalao en un trozo de lomo medio de altura. Lávalo al chorro del agua fría, eliminando bien toda la sal que puedas. A continuación, ponlo en una fuente con abundante agua fría y mantenlo en remojo 48 horas, cambiando el agua cada 12 horas. Después, sácalo del agua y elimina todas las espinas que puedas, ayudándote de una pinzas si hiciera falta. Más tarde, corta la pieza de bacalao en cuatro trozos regulares. Pon a remojo los pimientos choriceros en agua más bien caliente.
Desmenuza el bacalao y reserva las pieles. Unta con un poco de aceite cuatro moldes individuales de corona y dales la vuelta para que escurran el exceso de grasa. En un cuenco, mezcla el bacalao desmenuzado, el queso de cabra y las dos yemas de huevo. Con el brazo de la batidora liga la mezcla, pero sin que llegue a quedar demasiado triturado. A continuación, añade las claras de huevo batidas a punto de nieve fuerte. Mezcla con movimientos envolventes hasta que la mezcla quede esponjosa. Rellena los moldes.
Cuece al baño María los cuatro moldes, unos 20 minutos. Mientras tanto, echa en una cazuela de barro el aceite de oliva, el diente de ajo entero y las guindillas. Ponla a fuego muy suave durante 12 minutos. Después, añade las pieles y empieza a mover la cazuela hasta que veas que la salsa se va ligando, gracias a la gelatina de la piel. Retira las pieles y el diente de ajo. Apaga el fuego y deja la salsa tapada. Quita el tallo de los pimientos choriceros, ábrelos y elimina las semillas.
Con una cucharita saca la pulpa. A continuación, en una sartén, pon la mantequilla, la maicena, la pulpa de los pimientos choriceros y sal. Mezcla todo muy bien con una cuchara de madera y vierte la leche, poco a poco, en frío. Ponla al fuego y, sin dejar de remover, elabora una crema. Más tarde, desmolda los cuatro moldes y coloca cada uno en un plato. Alrededor, vierte la salsa de bacalao. Después, en otra zona del plato, pon un poco de la crema de pimientos choriceros.
Cuando quieras elaborar bacalao al pil-pil, compra el lomo bajo del bacalao. Para hacer dicha salsa, elige un aceite de oliva de 1o de acidez como máximo. Para simplificar el trabajo, puedes comprar bacalao ya desalado y envasado al vacío. Puedes comprar la pulpa de los pimientos choriceros ya preparada. Si los adquieres enteros, comprueba que están en buenas condiciones. La piel, aunque arrugada y de color rojo oscuro, no tendrá zonas negras. Si las tiene, no se deben adquirir. Se comprueba cogiéndolos por el tallo y mirándolos al trasluz. Si ligar la salsa al pil-pil resulta complicado o no tienes tiempo, cuece las pieles en un vaso y medio de agua a fuego suave junto con las guindillas y el ajo. Cuando se haya reducido a un vaso, cuela el caldo y utilízalo para la salsa de bacalao. No queda igual, pero resuelve el problema.