Por María Zarzalejos
Ingredientes:
- 1 bandeja de raviolis frescos rellenos de queso
- 2 filetes de pechuga de pollo
- 2 cebolletas tiernas
- 2 cucharadas de miel de aguacate
- 1 brik de nata líquida
- 1 cucharada de vino blanco
- 1 vasito de aceite de oliva
- Pimienta blanca
- Perifollo fresco
- Sal
Preparación
Prepara la salsa. Vierte en una sartén el aceite de oliva y caliéntalo a fuego suave. Pela las dos cebolletas y pícalas en juliana muy fina y después, agrégalas al aceite caliente. Sazona con sal y sofríe durante 10 minutos. Remueve las cebolletas para evitar que se quemen. Mientras, pon a cocer, en una cazuela a fuego vivo, dos litros de agua con dos cucharaditas de sal.
Limpia y trocea el pollo. Corta las pechugas en filetes y límpialas de los pequeños restos de grasa que puedan tener. A continuación, córtalas en cuadraditos muy pequeños y sazónalos con sal y con un poco de pimienta blanca. Agrega los trozos de pollo a la sartén en la que está la cebolla y sube un poco el fuego. Saltéalos durante un par de minutos, de manera que queden ligeramente dorados.
Cuece los raviolis. Cuando el agua comience a hervir a borbotones, agrega los raviolis poco a poco y remueve durante unos segundos hasta que se recupere el hervor. A partir de ese momento, deja que cuezan, sin tapar la cazuela, los minutos que indique el envase. Normalmente, suele ser suficiente con mantenerlos entre cinco y ocho minutos. Luego, escúrrelos bien y resérvalos.
Agrega la miel y sirve el plato. Agrega al pollo salteado dos cucharadas de miel de aguacate, diluída previamente en una cucharada de vino blanco. Remueve rápidamente la mezcla y vierte, a continuación, la nata líquida. Remueve otra vez y evita que hierva. Coloca los raviolis ya escurridos en una fuente y riégalos con la salsa y el pollo. Finalmente, espolvorea con perifollo picadito y sirve.
Prepara una ensalada de tomate, pimientos rojos asados y atún. Como postre, melocotones espolvoreados con azúcar y helado de vino.