- PARA 4 PERSONAS
5 huevos
- 275 g de azúcar
- 125 g de harina
- 500 g de fresas
- 50 g de chocolate negro
- 500 g de nata líquida para montar
- Mantequilla y harina para engrasar el molde.
Lava las fresas la víspera por la noche. Reserva siete de ellas. A las restantes, quítales el tallo y córtalas en rodajitas. Échalas en una fuente y espolvorea con 150 g de azúcar. Cubre con papel fi lm y reserva. Al día siguiente, calienta el horno a 175º C, y unta con mantequilla un molde redondo y espolvoréalo con harina.
Separa las yemas de las claras. Monta estas últimas a punto de nieve y reserva. Mezcla el azúcar con las yemas y bátelas bien. Agrega la harina, pasándola antes por un cedazo, y mezcla con la ayuda de una espátula. Luego, incorpora también las claras, mezclando suavemente.
Vierte en el molde y hornea 25 minutos. Monta la nata, cuela las fresas y reserva el almíbar. Cuando se enfríe, desmolda el bizcocho, ábrelo por la mitad y emborráchalo con el almíbar.
Coloca la base del bizcocho en una fuente redonda, echa encima un tercio de la nata y las fresas cortadas. Tapa con la otra mitad y cubre con nata. Deshaz el chocolate, baña las fresas reservadas en él y ponlas sobre el bizcocho.