Ingredientes:
- b>Sopa de tomate
- 1/2 kg de tomates maduros
- 1/2 cebolla
- 1/2 pepino
- Un vasito de aceite de oliva
- 3 cucharadas soperas de azúcar
- 6 higos secosTomates rellenos
- 4 tomates grandes rojos y firmes
- 8 langostinos cocidos
- 8 gambas cocidas
- Una cucharada de pasas sin semillas
- 4 cucharadas soperas colmadas de mayonesa
- Sal
Preparación
Pon en remojo los higos secos y las pasas, cubriéndolos con agua templada, para que estén 12 horas remojándose en su agua. A continuación, prepara la sopa. Pon en una cazuela el aceite, la cebolla muy picadita y la sal. Rehógalo todo a fuego suave durante 10 minutos. Después, lava los tomates, pícalos y espolvoréalos con azúcar. Añádelos a la cazuela, sazona con un poco de sal y pimienta y rehógalos durante cinco minutos. Añade el pepino pelado y cortado en trozos.
Vierte un litro de agua y cuece a fuego suave durante 20 minutos. Tritura todo con el brazo de la batidora y pásalo, con cuidado, por el chino para que quede una crema suave. Ponla en una cazuela y añade los higos secos, cortados en trocitos. Resérvala. A continuación, pon en otra cazuela agua y deja que hierva. Después, haz una cruz en la base de los tomates cortando la piel solamente. Sujeta cada tomate con un tenedor y escáldalo, durante un minuto, en el agua hirviendo.
Sin soltar el tenedor, y con ayuda de un cuchillo, despega la piel del tomate tirando de ella justo donde has hecho el corte. Repite la operación con los otros tres tomates. Cuando estén fríos, corta el casquetes y reserválos. A continuación, vacíalos con ayuda de un cuchillo de punta fina. Pon la pulpa que vayas sacando sobre un colador para que escurra el exceso de agua. Después, pica los langostinos en tres o cuatro trozos y mezcla con las gambas enteras, las pasas escurridas del agua de remojo y la mayonesa.
Rellena los tomates con esta mezcla, procurando repartir equitativamente los langostinos y las gambas. Coloca los cuatro tomates rellenos en la sopa de tomate y tapa cada uno de ellos con el casquete que habías reservado. Calienta todo a fuego suave, procurando que el exterior de los tomates no se manche con la sopa. En cada plato hondo, pon un lecho de sopa y coloca el tomate en el centro. Después, adorna cada tomate con dos o tres hojitas de hierbabuena o albahaca fresca.
La cocina de María Aunque te parezca extraño, no pasa nada si rellenas con mayonesa los tomates y luego los calientas. La mayonesa se pondrá un poco más líquida. Si lo prefieres, puedes sutituirla por una besamel espesa. Eso dependerá del gusto de los comensales. Lo ideal es que la sopa de tomate esté caliente y los tomates templados. Para el verano, en vez de sopa, utiliza gazpacho ligero. Elige unos tomates que sean del mismo tamaño y, sobre todo, que tengan una pulpa muy compacta y adherida a la piel. Si los tomates que encuentras son un poco pequeños, puedes servir dos por persona. Este plato tiene la ventaja de que se puede preparar de antemano. Los tomates rellenos envuélvelos muy bien en papel de aluminio y consérvalos en el frigorífico. La sopa de tomate también se puede elaborar con antelaci"on. Los tomates rellenos así, y calentados al baño María, son una guarnición estupenda de unas judías verdes cocidas al vapor. Si los tomates son un poco ácidos, una vez escaldados y sin piel, espolvoréalos con un poco de azúcar y déjalos unos minutos para que la absorban.