- PARA 4 PERSONAS
- 8 huevos
- 300 g de pechuga de pollo
- 100 g de queso fresco
- 1 bote de pimientos del piquillo enteros o en tiras
- 1 tomate rojo maduro y pequeño (o 3 cucharadas de tomate triturado)
- 2 dientes de ajo
- 3 cayenas
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
• Corta los pimientos en tiras y ponlos en una sartén con el jugo de la conserva. Pela los ajos y córtalos muy finos. Añádelos a los pimientos junto con las cayenas, además de dos cucharadas de aceite y sal.
• Pon todo a fuego muy suave, moviendo hasta que se forme una salsa anaranjada clara. Cuando alcance ese punto, ligeramente espesa, retírala del fuego y añade el tomate, pelado y cortado en trocitos muy pequeños. Mezcla bien, tapa la sartén y vuelve a ponerla a calentar durante otros cinco minutos más.
• Retira del fuego y tritura todo con la batidora hasta que quede una salsa muy suave. Vuelve a ponerla en la sartén para poderla calentar a última hora.
• Corta la pechuga de pollo en tiras finas y largas. Con el queso, haz dados pequeños.
• Saltea el pollo con un poco de aceite y sal, sacándolo a un plato cuando esté dorado. Después, bate dos huevos y sazona con sal.
• En otra sartén, añade unas gotas de aceite y ponla a fuego vivo. Cuando esté muy caliente, vierte los huevos batidos y deja que se cuajen los bordes y ligeramente el centro, momento en el que debes añadir un poco de pollo y unos dados de queso.
• Cubre el relleno con los extremos, haciendo una tortilla francesa. Baja un poco el fuego y a los seis o siete segundos la sacas a un plato caliente. Repite esta operación hasta que consigas cuatro tortillas. Sírvelas con la salsa picante de pimientos a parte.
• Puedes rellenar las tortillas de lo que quieras y el picante de la salsa hazla a tu gusto añadiendo más o menos cayena o unas gotas de tabasco.