Redacción Mujerhoy

Autor: ESCUDERO
La cocina tradicional española y la dieta mediterránea han pasado a formar parte del pasado, entre otras razones, por los nuevos hábitos de vida que todos tenemos. Y, mientras tanto, la comida rápida, de escaso valor nutritivo, se ha apoderado de los gustos de los más jóvenes. Pero dejar esas recetas tradicionales con las que hemos crecido nos sale caro, y no sólo para nuestra salud, también para nuestro bolsillo.
Por eso, María Zarzalejos, nuestra experta en gastronomía, ha escrito “La cocina a buen precio”, un volumen en el que nos ofrece consejos para ahorrar en la cocina y minirecetas que nos permitirán introducir variaciones en el menú diario y elaborar platos aprovechando lo que ha sobrado de la receta principal. Sin embargo, el ahorro está en varios frentes. Sigue estos consejos y lo comprobarás:
• En la medida en que puedas, prepara el doble de cantidad de cada plato y congela la mitad. Así ahorrarás tiempo y energía. Pon en el envase la fecha de preparación y el contenido.
• Utiliza la olla a presión para cocer legumbres, verduras, carnes y patatas, ya que se ahorra tiempo, energía y agua.
• La plancha eléctrica es mejor opción que la sartén, ya que, al ser más grande y no necesitar más que una pizca de aceite, ahorra energía. Además, su limpieza resulta más sencilla.
• En los desayunos, es aconsejable volver al pan fresco y a tostar el que haya sobrado el día anterior.
• Es más barato hacer zumos naturales y evitar los envasados.
• En lugar de natillas y flanes industriales, recupera las viejas recetas de tu abuela y elabóralos en casa. Además, éstos sí que serán naturales al 100%.
• Preparar primeros platos de cuchara, de los de toda la vida, que alimentan y son muy sanos.
• Establece un orden en las comidas.
• Procura variar los ingredientes para que la alimentación sea correcta desde el punto de vista nutritivo.
• Aprovecha las ofertas de conservas que veas en el supermercado. Están proliferando mucho y te pueden resultar muy útiles.
• Recuerda que las verduras congeladas tienen los mismos nutrientes que las frescas y suelen tener mejor precio.