Ingredientes:
- Una tableta de turrón blando
- 1/2 l de leche
- 125 ml de nata líquida
- Una torta imperial
- 4 yemas de huevo
- 125 g de azúcar glas
- un bizcocho casero
- Una tableta de chocolate fondant
- 50 g de mantequilla
- 4 cucharadas soperas de leche
- 4 racimos de grosellas
- 75 g de almendras fileteadas
- 12 hojitas de hierbabuena
Preparación
Tritura la tableta de turrón y la torta imperial. Para la torta, machaca con un macito de madera para que quede lo más triturado posible.
Bate las yemas con el azúcar hasta que quede una mezcla consistente. Vierte la leche y cuece esta natilla al baño María sin dejar de remover hasta que espese, evitando que hierva.
Cuando esté fría la natilla, añade la nata líquida montada y los turrones deshechos. Mezcla bien y vierte en un molde rectangular. Cúbrelo con papel film y congélalo durante una hora.
Sácalo, bátelo con un tenedor enérgicamente y congélalo otra hora más. Repite esta operación “congelación y batido” cuatro veces.
Después, monta el helado final. Elige un molde rectangular y fórralo con papel de aluminio muy estirado. Pon una capa de helado, otra de láminas de bizcocho, otra de helado, otra de bizcocho y termina con helado.
Presiona con una cuchara entre capa y capa para que no quede aire. Cubre bien el molde con papel film y congélalo definitivamente.
Pon al baño María el chocolate y, cuando esté deshecho, añade la mantequilla y la leche. Remueve bien y pásalo a una jarrita. Consérvalo en el frigorífico.
Tuesta las almendras poniéndolas sobre un papel antigrasa en la bandeja del horno. Mantenlas a 180oC hasta que estén doradas. Remuévelas para que queden doradas de manera uniforme. Ponlas en un plato y resérvalas.
Desmolda el helado y recúbrelo con la salsa de chocolate. Adorna con los ramitos de grosella, poniendo uno en cada esquina, y unas hojitas de hierbabuena.
En el centro, clava las almendras fileteadas y tostadas. Pon también algunas en las paredes del molde y espolvoréalas con azúcar glas.
Los consejos de Maria Antes de desmoldar el pastel, sácalo del congelador y déjalo a temperatura ambiente durante media hora. Puedes preparar la salsa de chocolate el mismo día por la mañana, pero puede ocurrir que se quede espesa: en ese caso, en el momento de utilizarlo, añádele dos o tres cucharadas de leche y caliéntalo en el microondas durante un minuto. Para mantener la hierbabuena fresca déjala en un vasito con agua hasta el momento de servir el postre.