Ocio

Cómo usarlo

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Aunque lo mejor es realizar un estudio completo de cada caso -para lo que existen empresas especializadas-, hay ciertas normas, muy sencillas y casi invisibles, que pueden ayudarnos a mejorar la energía de nuestro hogar. La elección de los colores y la disposición de los objetos dentro de una habitación pueden contribuir al éxito en el trabajo e incluso en la vida privada. Para ello hay que hacer nuestro plan de ataque, aunque como dice Cipriano Toledo, del Estudio de Feng Shui Clásico Marian Duran, un refrán que tienen los chinos y explica muy bien esta filosofía del feng shui es: cambia 70 cosas de sitio en tu casa y cambiarás tu vida. Aunque no se sabe si a mejor o a peor.

1. ¿Qué color elijo? Al optar por los colores para pintar tu vivienda, lo ideal es dejarte aconsejar por un experto en esta materia, aunque para no equivocarte puedes recurrir a colores muy suaves o blancos. Sin embargo, hay que ser precavidos a la hora de usar los colores cálidos (rojos, naranjas o morados), por muy suaves que sean, a no ser que estén especialmente indicados por un especialista. 

•  Los colores de crecimiento, como el verde y el amarillo, que simbolizan las plantas y los rayos de sol, deberían estar presentes en las zonas este y sureste de tu hogar, de forma que apoyen y hagan aumentar la energía entre tú y los espacios a tu alrededor. 

• Los colores ardientes (rojos y amarillos), deberían estar situados en la zona sur de la habitación para que puedan atraer hacia ti la energía positiva, el entusiasmo y las oportunidades.

2. Evita las esquinas que te apunten en aquellos lugares donde pasas mucho tiempo. Para ello, puedes redondearlas o ponerles una cantonera o un guardaesquinas redondeado.

3. ¿Y las plantas? Procura que siempre estén saludables y cuando dejen de estarlo no te olvides de sustituirlas por nuevos ejemplares. Mejor si evitas las especies de hojas duras y puntiagudas. Además, es recomendable colocar plantas de hoja perenne en las zonas este, sureste, norte y sur de tu hogar, puesto que ayudan a mover la energía natural alrededor de los espacios, creando un flujo continuo que te trae a ti y a tu espacio lo mejor del mundo exterior.

4. Pequeños detalles. Los metales redondeados, como latas de latón, cuencos de cobre o jarrones, deberían situarse en las zonas oeste, noroeste y norte de la habitación, ya que transforman la energía estancada en estable y fluida. Es importante que estén vacíos, porque esperan a que las oportunidades caigan en ellos.

5. Los focos o las luces en las esquinas de una habitación hacen que la energía circule de forma lenta y que se estanque, por lo que favorecen la negatividad. Elimina los rincones sombríos de energía y deja que la luz brille en todo el espacio de cada habitación.

6. Incorpora un elemento estabilizador en cada habitación para equilibrar y armonizar las demás energías. Las formas redondeadas colocadas sobre los muebles, como los jarrones, favorecen este equilibrio.


¿Y las nuevas tecnologías?

Ordenadores, televisores, consolas, reproductores de dvd, home cinema... las casas actuales están abarrotadas de aparatos de uso cotidiano que ocupan todos los espacios y, especialmente, el salón, el despacho y el dormitorio. Por este motivo, a la hora de integrarlos en el ambiente, puedes no sólo hacerlo de forma decorativa sino también teniendo en cuenta el punto de vista del feng shui, garantizando así el máximo aprovechamiento del entorno y la potenciación de la energía positiva. En este ámbito, destaca la colaboración entre la firma Logitech y Paul Darby, uno de los más reconocidos expertos europeos en esta materia, para diseñar la mejor distribución de la tecnología y los muebles del hogar. Ante todo establece que lo mejor es mantener una distribución simple y sencilla de los objetos, los muebles y los colores, ya que la complejidad, si no está bien manejada, puede ser causa de confusión.


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