
Autor: EFE
Disfrutar de las frutas y hortalizas como si acabasen de salir del campo, es más sencillo de lo que parece. Siguiendo estos prácticos consejos de la Asociación “5 al Día” puedes conseguir sacarles todo su jugo y que no se pase el momento para consumirlas. Desde que escoges la fruta en el mercado hasta que la comes hay un poceso que es importante tener en cuenta para que los alimentos estén en el mejor estado posible. Presta atención:
En primer lugar es importante que en la tienda hayas elegido fruta que haya alcanzado un grado adecuado de madurez. Es un error elegir fruta que esté pasada, pero tampoco es conveniente comprarla demasiado verde esperando que dure más en casa. Lo ideal es coger la fruta en su punto y no tardar mucho en consumirla. ¡Ojo! no te olvides de observar que no tenga golpes.
Una vez hayamos escogido la fruta, es importante tener en cuenta el el transporte de estos productos al hogar. Procura manipular las bolsas, cajas y otros envases con precaución, sin darles golpes ni lanzarlos violentamente.
En la medida de lo posible hay que evitar tocar los productos directamente, y cuando se haga deberá ser de forma cuidadosa, sin apretarlos.
Al llegar a casa, saca las frutas y hortalizas de sus bolsas y plásticos para que estén bien aireadas, y manténlas en sitios frescos y con una humedad adecuada, lejos del calor y del sol.
La nevera es el mejor lugar para conservar estos alimentos, sobre todo si hacemos caso de los espacios que el fabricante indica para ellos. Si dispones de futero, es preferible que éste sea plano, para evitar que se choquen unas frutas con otras.
Una conservación demasiado prolongada resta sabor, textura y propiedades a las frutas y hortalizas. La congelación afecta mucho a las frutas, pero las hortalizas se conservan bien si antes las escaldas unos minutos en agua hirviendo.
Saca de la nevera las frutas que vayas a consumir en breve, y ten en cuenta que las maduras aceleran el proceso de las que están aún sin madurar.
Y recuerda, si aún así las frutas y hortalizas están golpeadas o demasiado maduras para comerlas enteras, siempre puedes realizar cremas, gazpachos o batidos, o escoger la opción de usar los alimentos para fabricar tus propios productos de belleza caseros.
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