Decoración

Habitación por habitación

Tu espacio de trabajo

Crear un cuarto de estudio o un despacho donde puedas estar relajado y que facilite al máximo la concentración es posible.

> No tengas la superficie de trabajo abarrotada. Procura que sea amplia y espaciosa y, a ser posible, de formas redondeadas.

> No pongas nunca la mesa de espaldas a la puerta.

> Sitúa unas luces brillantes cerca de tu ordenador, ya que favorecen la creatividad, las ideas y el pensamiento positivo. Además, una lámpara o un flexo mantienen el flujo energético en movimiento a tu alrededor y evita que se estanque.

> Si tu ordenador tiene las esquinas rectas, deberás compensarlo con formas redondeadas.


El Salón

> ¿Dónde coloco el sofá? Nunca debe estar dando la espalda a la puerta. Lo ideal es colocar los asientos formando ángulos de 90º, ya que esta posición favorece la comunicación en el nivel afectivo.

> La televisión, al igual que el resto de aparatos, no se considera negativa, sino que puede usarse como remedio para mejorar el chi en determinadas zonas. Por tanto, debe emplearse con precaución. Lo idóneo es mantenerla fuera de la vista, por ejemplo, poniéndola dentro de un mueble. Además, debe evitarse que apunte hacia la mesa del comedor porque eso la convierte en un comensal más que monopoliza la atención.

> Lo mismo ocurre con las consolas de videojuegos, que aunque traigan la tranquilidad mientras se usan pueden llegar a convertirse en verdaderos tiranos, por lo que es mejor ocultarlas o designarles un lugar secundario para que no dominen el ambiente.


El dormitorio

Antes de nada, piensa que los dormitorios deben ser sitios lugares tranquilos que inviten al descanso, con luces más suaves y decoraciones ligeras. Toma nota de estos pequeños consejos:

> Si puedes evitarlo, no pongas un televisor en este espacio.

> Sitúa el cabecero de la cama apoyado en una pared.

> Evita el uso del color rojo, naranja o morado en todas sus gamas en este espacio.

> Procura no tener cerca de la cabecera aparatos electrónicos ni electromagnéticos (televisores, teléfonos, despertadores, luces por detrás de nuestra cabeza, cableado eléctrico, etc.).

> No uses espejos. Y si no quieres renunciar a ellos, ponlos en la parte interior de los armarios.

> Procura que los pies de la cama no apunten hacia la puerta.

> Olvídate de las estanterías sobre el cabecero de la cama, procura buscar otro rincón para ellas.

> No coloques sobre la cama lámparas que tengan terminaciones puntiagudas.

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