Decoración

La pieza maestra: el dinamismo de las curvas

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Creada en el año 1958 por el arquitecto y diseñador danés Arne Jacobsen, para ocupar el lobby y las salas del Royal Hotel SAS de Copenague, la butaca Swan supuso una ruptura radical para el diseño funcional que se realizaba en la época.

Su estructura de aluminio fija y sus curvas ultracontemporáneas, realizadas en mousse de látex, supusieron uno de los primeros trabajos basados en el diseño orgánico. Fue precisamente gracias a piezas como ésta cómo el creador nórdico conoció el reconocimiento internacional. Desde su aparición se han vendido más de 800.000 ejemplares y muchos asientos se han inspirado después en sus líneas. n

Las claves

Su forma. Recuerda a las alas de un cisne (de ahí su nombre) o a las hojas de una orquídea.
Material. La original estaba realizada en acero y cuero.
Producción. En el año 1973, su base rígida pasó a ser pivotante.
Moderna y funcional. Existe también una versión en sofá de tres plazas. La butaca cuesta 2.981 euros.

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