Kilómetros de arenas blancas, aguas transparentes, la suave brisa marina soplando en nuestra cara, palmeras de las que resguardarnos de las altas temperaturas, una hamaca con vistas al mismísimo paraíso, ¿qué más se puede pedir? Un hotel con unas instalaciones de ensueño y un servicio exquisito. Concedido…
La primera parada nos lleva hasta Dubai. En el corazón de los Emiratos Árabes, la modernidad es una constante que hace rivalizar a los impresionantes proyectos urbanísticos con alguno de los hoteles más lujosos del mundo. Uno de ellos es el Jumeirah Beach, que destaca no sólo por sus innumerables servicios, sino también por su diseño vanguardista a orillas de la Playa del Golfo Pérsico, donde iniciar desde la playa privada del Resort una aventura inolvidable por las aguas del Mar Rojo. Sus imponentes arrecifes también se pueden disfrutar desde otra de sus orillas, esta vez en territorio egipcio. El hotel Iberotel Makadi Beach, en Hurghada, es un punto de encuentro para submarinistas y amantes de las aventuras, pues combina turismo de playa con la magia del desierto, su color, su sabor…
En las Maldivas, tenemos dos opciones entre las que la elección no será nada fácil. Por un lado, el Rheeti Rah, en la Isla de Malé, donde podremos disfrutar de alguna de sus villas independientes situadas directamente sobre el agua del Índico y en las que cada huésped puede disfrutar de su trocito particular de playa privada; por el otro, el Cocoa Island, un Resort que aúna tradición y modernidad en un “enjambre” de villas independientes en el que, sin duda, es un auténtico paraíso para submarinistas.
Sin movernos del Océano Índico, encontramos en Isla Mauricio el complejo cinco estrellas de Le Touessrok, un oasis en medio de la naturaleza distribuido en pequeños islotes conectados entre sí por lancha; el Four Seasons de Bali, un marco incomparable para disfrutar de un maridaje mágico, el del ancestral misticismo indonesio y la belleza de sus playas tropicales; o The Sorojin, en la región tailandesa de Khao-Lak, ideal para los amantes de los largos paseos sobre la arena blanca y de la naturaleza marina, pues el lujoso resort cuenta con un arrecife que protege su playa privada de aguas cristalinas.
Quienes, por su parte, prefieren disfrutar del lado más salvaje de la naturaleza encuentran en The Datai, en Malasia, el rincón perfecto para descubrir (a todo lujo, eso sí) la jungla tropical y casi inexploradas playas vírgenes del Mar de China del Sur.
Pero los paraísos no tienen por qué ser lejanos. En la Isla de Rügen, playas vírgenes de fina arena y acantilados del cretácico pintados por la naturaleza de un blanco impoluto bañan la costa norte germana, con el Hotel Kurhaus Binz y su elegante estilo años 20 como testigo de excepción.
Por último, y de vuelta ya a territorio nacional, el Gran Hotel Residencia en Gran Canaria. Situado al sur de la isla, sus instalaciones han sido dignas de ocupar un lugar en el selecto grupo de “The Leading Small Hotels of the World”. Su estilo colonial, su ambiente íntimo, su propio palmeral y el hecho de estar al borde de unas dunas formadas por las arenas que el viento trae directamente del Desierto del Sáhara, le hacen posicionarse como el broche perfecto para cerrar esta lista de paraísos terrenales con los que soñar. Porque, de momento, este placer es gratis…
*Ranking elaborado a partir de las búsquedas y comentarios vertidos por los usuarios del portal Trivago.es