La Triennale de Milán acaba
de inaugurar una exposición intimista, que descubre los secretos de
estilo de una de las más misteriosas estrellas de Hollywood, Greta Garbo.
La muestra, la primera de este tipo, es el resultado de la colaboración entre la firma Salvatore Ferragamo,
fundada por el famoso creador de calzado, quién elaboró artesanalmente
muchos de los zapatos de la diva; y el sobrino nieto de ésta, Craig Reisfeld. La exposición cuenta con préstamos de museos, colecciones privadas e institutos de diseño.
Para muchos, Greta Garbo es
recordada como una estrella que brillaba en la gran pantalla, pero
prisionera de su vida privada. A pesar de ser una de las mayores divas
de la "Era dorada de Hollywood", no concedía entrevistas, no firmaba
autógrafos y no respondía a la correspondencia de sus fans.
La actriz abandonó Hollywood en los años 40 y se trasladó a Nueva York, tras repetir la célebre frase: “I want to be alone”.
La
muestra de Milán incluye fotogramas de sus películas, fotografías,
abrigos y accesorios que lució la actriz en películas como “Inspiration”, así como el vestido que llevaba en “Queen Christina”.
Pero la estrella de la muestra es el apartado “Everyday Elegance”, una elegante intromisión al armario personal de la Garbo. Se trata de una extensa colección de vestidos, abrigos, gabardinas, sombreros, bufandas, fulares y guantes de la diva. Llaman mucho la atención las camisteas y los pantalones informales, elaborados por un sastre llamado Watson, que compartía junto con Marlene Dietrich.