Fotografía se escribe en femenino singular, aunque la exposición que hasta el día 4 de enero de 2009 alberga la Fundación Canal se titula “Mujeres en plural”. A través de casi cien retratos, 60 de los más reconocidos fotógrafos (de los que 19 son mujeres) del siglo XX muestran la evolución paralela de la mujer y este arte, sin querer hacer retrospectiva, pero trayendo al presente un pedacito del pasado perpetuado en la eternidad a través de los indiscretos objetivos de sus cámaras.
Sin embargo, la temática de esta muestra no trata de ser, en palabras de Lola Garrido, comisaria de la exposición, reivindicativa ni combativa, tampoco de género simplemente trata de mostrar como la mujer se ha erigido durante décadas como musa de inspiración e icono recurrente de un momento efímero llamado a perdurar en un negativo para siempre.
Con este protagonismo femenino como hilo conductor, “Mujeres en plural” representa la singularidad que refleja cada uno de sus rostros, anónimos o no, en diferentes registros fotográficos: desde el pictoralismo hasta el realismo objetivo, pasando por el futurismo, el fotoperiodismo o la fotografía de moda.
La elección de la “modelo” en cada uno de los retratos, no responde a criterios meramente estéticos, ni a su belleza o a su delicadeza, sino a la historia que cuentan con su mirada, con su expresión, con su fuerza… en el momento exacto en el que el objetivo parpadea y capta esa instantánea. Según Garrido la gran fotografía, como el arte en general, no habla sólo de hoy en día, habla de verdades de ayer, hoy y siempre.
El glamour de la fotografía de moda de Comte, de Lilliam Bassman, de Cecil Beaton o de Irving Penn comparte espacio en la Fundación Canal con el fotoperiodismo de Cartier-Bresson y Dorothea Lange; con la fotografía documental de Berenice Abbott, Bill Brandt o Boubat; con los aires psicodélicos de Wanda Wulz en su famosa “Yo Gato”; con la última sesión fotográfica de Marilyn Monroe, realizada por Bern Stern o con los retratos de Edward Steichen, que componen las dos imágenes más antiguas de la exposición.
Sin embargo, “Mujeres en plural” da un paso más y no se limita a quedarse en la belleza, el glamour o la moda. Las diferentes facetas de la mujer la elevan por encima del espacio y del tiempo, “para, como dijo Robert Frank, producir un auténtico documento fotográfico contemporáneo, cuyo impacto visual es tan fuerte como para anular la explicación”.