17 de marzo de 1969
11 de febrero de 2010
Casado con George Forsyth desde verano de 2000
Nacido en el East End of Londres, Alexander comenzó a diseñar ropa para sus tres hermanas desde pequeño y ya entonces tenía clara intención de convertirse en diseñador. Graduado en la prestigiosa escuela St. Martins College of Art & Design de Londres, al igual que otros colegas de profesión como John Galliano y Stella McCartney, su talento no pasó desapercibido y pronto le ofrecieron incorporarse a la firma de los sastres Anderson & Sheppard. De ahí pasó a trabajar para Romeo Gigli y Koji Tatsuno, antes de abrir su propio estudio en East London.
Tras crear su propia marca, McQueen comenzó a hacerse conocido en los tabloides británicos gracias a unos diseños rompedores respaldados por una pequeña pero fiel clientela entre la que se incluían figuras destacadas del mundo de la moda, como la estilista Isabella Blow.
En octubre de 1996, McQueen ganó el premio al mejor diseñador del año (Best British Designer of the Year). Unos días más tarde fue nombrado sucesor de John Galliano al frente del equipo de diseño de la casa Givenchy, gracias a su “brillante creatividad y maestría técnica”. Además, se ha llevado el BFA (British Fashion Award) en 1996, 1997, 2001 y 2003.
En 1997, año en el que creó cuatro colecciones para Givenchy y dos para su propia marca, McQueen compartió el galardón al mejor diseñador británico del año con John Galliano.
En diciembre de 2000, la prestigiosa marca Gucci adquirió las acciones mayoritarias de la firma de McQueen. Esto le permitió desvincularse de la marca Givenchy y LVMH que, en sus palabras, "limitaba su creatividad".
Además, dos años más tarde, la revista Vogue le condeció la distinción de Diseñador más Revolucionario del año y en octubre de 2003 fue nombrado Caballero de la Orden del Imperio Británico.
Su imagen de “enfant terrible”, junto con su creatividad y maestría en el corte, le han convertido en uno de los más grandes y polémicos diseñadores de la historia de la moda. El estilo de McQueen se caracteriza por la brutalidad atemperada con lirismo. La sensibilidad gótica de un cuento de los Hermanos Grimm está más cerca del espíritu de la ropa de McQueen que el fetichismo, el gore y la misoginia de los que le acusan sus detractores. Por muy oscuros que sean sus diseños, siempre poseen una feminidad por la que se han dejado seducir desde Björk hasta la actual Duquesa de Westminster. La influencia de cortes angulares y agresivos tiene su origen en el figurinista de la MGM Adrian, Christian Dior y Thierry Mugler.
En 2003 lanzó al mercado su primer perfume, Kingdom y una colección de ropa para hombre hecha a medida producida por la sastrería Huntsman, de la londinense Savile Row. En 2004, se dio a conocer por primera vez en la pasarela de Milán su colección prêt-à-porter masculina.
McQueen presentó sus colecciones en la Semana de la moda de París y tiene tiendas en las principales ciudades del mundo.