El Diseñador David Delfín, uno de los creadores de moda que más pasiones levanta entre el público tanto dentro como fuera de nuestras fronteras, acaba de sacar a las tiendas su “Intimidad”. Es el título de la colección otoño-invierno que presentó con notable éxito en Cibeles y cuya inspiración nace de “la familia y el amor”. Caracterizada por mezclar patronajes muy elaborados y la utilización de elementos tradicionales en lanas, cashmeres, algodones, sedas y poliéster, la confección de esta colección ha sido casi artesanal y en ella el planchado ha sido fundamental, “una pieza clave e imprescindible”, en palabras del propio Delfín, que nos habla de cómo ve él uno de los “grandes suplicios” de las tareas domésticas ahora que inicia su colaboración con la firma de electrodomésticos Philips.
¿Cuál es la importancia del planchado en el mundo de la moda? ¿Hasta qué punto influye este aspecto en la creación y desarrollo de una colección, su exhibición en pasarela y la venta al público?
El planchado es el último eslabón de la cadena, una pieza clave e imprescindible, el toque final que realza al tejido, al patrón, la costura…
¿Qué tejidos caracterizan su colección de otoño invierno?
Lana, cashmere, algodón, seda y poliéster.
De su última colección ¿que diseños son más difíciles de planchar?
Quizá la seda por ser elástica, además de ser más complicada porque en el satén se marcan brillos.
¿Cree que planchar la ropa es un suplicio y una pérdida de tiempo o una necesidad?
Es una necesidad, y si pruebas este sistema de planchado, dejaría de parecerte un suplicio y te darías cuenta del poco tiempo que te ocuparía.
Algunos piensan que en España se pasó de la trenka y la pana a la arruga es bella de Adolfo Domínguez. ¿En su opinión, qué prenda define el momento actual que vivimos?
La camiseta.
¿Existe algún truco para evitar quemaduras y otros “pequeños desastres”?
Es imprescindible fijarse en las etiquetas de composición. El algodón y la lana necesitan y aguantan bien la temperatura casi al máximo, y para la seda y los sintéticos casi al mínimo. El cashmere sólo con vapor. Solemos vaporizar laca sobre algunos tejidos para darles cuerpo, como en popelines de algodón en las camisas.