Ana Calvo

Autor: AP
Foto: Diane Von Fustemberg y Art Ortenberg (esposo de la fallecida Liz Clairbone) posan ante las nuevas placas que se situarán en el Paseo de la Moda de neuva York
Tras cinco años sin incluir a ningún nuevo diseñador en el prestigioso Fashion Walk of Fame de la neoyorkina Séptima Avenida, las diseñadoras Diane Von Fustenberg y Liz Clairbone (esta última a título póstumo), ya comparten este honor con otros grandes nombres de la moda como Donna Karan, Marc Jacobs, Óscar de la Renta o Calvin Klein.
Su manera de entender la moderna sensibilidad de la mujer y su representación de la femineidad desde un punto de vista en el que el estilo personal de cada mujer estaba muy por encima de los cánones más conservadores han podido ser dos de las claves que han llevado a los responsables de este proyecto del Fashion Center Business Improvement District a elegir estas dos candidaturas a tener una placa en el Paseo de la Moda neoyorkino entre las más de cien que se presentaron.
La diseñadora Liz Clairbone, que falleció en 2007 a la edad de 78 años, es uno de los nombres de moda más conocidos en los Estados Unidos. Recientemente, acaba de encabezar la lista de marcas de vestidos, trajes y ropa de noche más conocidas por las consumidoras norteamericanas, según el ránking anual de la revista Women’s Wear Daily, y es, según este mismo estudio, la décima firma de ropa más posicionada en la mente de los estadounidenses, por encima de, por ejemplo, Gucci, Dior o Chanel.
Por su parte, la fama y el prestigio de Diane Von Fustenberg ha crecido de manera exponencial en los últimos años gracias a la popularización de sus abrigos – vestido y el genuino estilo del que impregna todas sus creaciones. La belga llegó hace ya tres décadas a la ciudad de los rascacielos, como ella misma ha declarado, “con tres vestidos que me había hecho en Italia, un bebé en mi vientre y mucha ambición” y ha sido en Estados Unidos donde ha dado forma a la gran firma de moda que representa hoy en día.
La ceremonia en la que ayer se descubrieron las placas con los nombres de ambas diseñadoras estuvo cargada de emociones, especialmente cuando llegó el turno de la intervención de Art Orenberg, esposo de la ya fallecida Liz Clairbone. Sin apenas poder contener las lágrimas, aceptó este reconocimiento póstumo a la figura de su mujer, asegurando que “hablo por ella y a través de ella, porque estoy convencido de que está aquí con nosotros”. Por su parte, Diane Von Fustenberg agradeció el privilegio que supone estar en el Fashion Walk of Fame de Nueva York declarando que “es un honor haber conseguido esta distinción en un barrio que tanto me intimidó cuando llegué a esta ciudad como lo es la Séptima Avenida”.