María Aguirre
Hubert de Givenchy es uno de los grandes de la moda. Este aristócrata francés metido a diseñador, creó su propia firma en el año 1952 en París, poco antes de conocer al que sería su maestro: Balenciaga. Gracias a él se convirtió en uno de los modistos más importantes del mundo, desfilando en las mejores pasarelas y vistiendo a las celebridades del momento, como por ejemplo Jacqueline Kennedy, todo un icono de la moda que lució los exclusivos trajes de Givenchy allá por donde iba.
El nombre de Givenchy está asociado indudablemente al de Audrey Hepburn, su musa. Él fue el encargado de convertir en toda una reina del estilo y del glamour a la actriz gracias a sus magníficos diseños para las diferentes películas de la actriz como “Sabrina” o “Charada”. Las prendas diseñadas por Givenchy para su amiga Hepburn marcaron época, y ejercieron una gran influencia en la moda de los años 50 y 60.
Pero sin duda, el traje que marcó un antes y un después en el mundo de la moda es el famoso “petite robe noire” (pequeño vestido negro) que Audrey Hepburn lució con maestría en la película “Desayuno con diamantes”. El mítico vestido diseñado por Givenchy fue subastado en el año 2006 por la escalofriante cifra de 700.500 euros. Se batieron así todos los récords, ya que nunca antes se había pagado tanto por una prenda aparecida en una película de cine.
Lleva más de 50 años siendo todo un referente de la alta costura, a pesar de que en 1995 abandonara las pasarelas definitivamente. Desde entonces, mira desde la barrera las colecciones de su firma, y es el presidente de la Fundación Balenciaga, creada al morir su gran amigo en 1972 para recordar su legado.