Guillermina Baeza nace en Marruecos: la mezcla de razas y culturas que conforman su entorno, unido a una educación muy europea, puede observarse y comprenderse así en toda su obra.
En los años setenta empieza su andadura profesional y poco a poco, se hace un espacio destacado en el mundo del diseño del baño y la lencería. En los años ochenta empieza a ser reclamada por los circuitos de distribución europeos más importantes y, fundamentalmente, por el gran escaparate de las pasarelas de moda, como el Salón Gaudí en Barcelona y el Prêt-à-porter de París. Actualmente, su hija, Belén Larruy, trabaja con ella dirigiendo el equipo creativo.