La colección, con prendas que rondarán los 40 dólares, ofrece varios estilos de sujetadores de encaje y satén en varios colores vivos.
La propia diseñadora aseguró que "hay algo para cada mujer y eso es muy importante para nosotros".
"Siempre he odiado a la lencería incómoda -manifestó-, así que la comodidad es esencial " en esta colección, en la que afirma estar trabajando largas horas.