María Aguirre

Autor: El correo
Cada camiseta, vestido o falda diseñada por Miriam Ocáriz tiene un punto de exclusividad del que no todos los modistos pueden presumir. ¿Su secreto? Los estampados, que son serigrafiados o dibujados con pintura directa en cada prenda. La razón de esta práctica no es otra que su pasión por el dibujo, ya que la vasca estudió, además de diseño de moda, la carrera de Bellas Artes, por la cual tiene un amplio bagaje en este campo.
Aunque los comienzos no fueron un camino de rosas, lo cierto es que Miriam, según ha relatado en alguna ocasión, siempre ha podido contar con el apoyo de su familia para dedicarse a lo que la gusta. Una vez terminados sus estudios, Ocáriz empezó a alternar sus trabajos como diseñadora con su labor como profesora de moda en la escuela "Lanca".
En 1994 abre, en su Bilbao natal, las puertas de Monge-Ocáriz, su primera tienda que montó junto a su socia, pero dos años más tarde, Miriam presenta en la Pasarela Gaudí su primera colección en solitario. Desde entonces, su trayectoria profesional ha sido imparable, y ha punto de cumplir los 40 años, la diseñadora vasca ha conseguido hacerse un merecido hueco en el mundo de la moda.