Oscar de la Renta lleva más de 40 años en el negocio de la moda con su propia firma, pero hasta ahora nunca había tenido un punto de venta propio fuera de Estados Unidos. Este año ha decidido dar el salto y el lugar escogido para establecerse ha sido Madrid, la ciudad que le recibió cuando era estudiante en la Academia de Bellas Artes de San Fernando, antes de trabajar en Balenciaga o en Lanvin.
“Esta ciudad es perfecta para nuestra primera boutique internacional –asegura el “couturier”–. Quizá debido a mi herencia latina, siempre la he amado y me he identificado con su cultura. Es el punto de partida natural para nuestra expansión en Europa”.
Lo cierto es que, aunque no fuera a través de tiendas propias, su nombre y su ropa ya llegaban a todos los rincones del planeta. Él explica así su elección: “Siento un amor especial por España, donde comencé mi carrera. Mi bagaje siempre ha influido en mis diseños y creo que, también por esa razón, las españolas se han sentido identificadas con la firma. Son maravillosas, aman la vida, tienen una gran energía y son muy chic”. Y es que hay que recordar que, para de la Renta, la única inspiración a la hora de crear es la mujer: “Y ésta es la mejor época para ser mujer y, por tanto, para ser un diseñador que crea ropa para ella”. De ahí que sus diseños sean 100% femeninos, repletos de bordados, detalles, todo tipo de adornos y lujosos tejidos. Y siempre con una sabia mezcla de pasión y elegancia. La misma que destilan sus accesorios, diseñados por primera vez por la que fuera musa y creadora de los complementos de Yves Saint Laurent, Lou Lou de la Falaise. “Compartimos la pasión por los estilos fuertes y audaces, y las inspiraciones repletas de exotismo. Hemos desarrollado una completa gama de accesorios durante los últimos años, y ahora sentimos que había llegado el momento de empezar a trabajar en el mundo de la joyería”, explica el diseñador.
Lou Lou no es sólo una diseñadora con un currículo impresionante, también es una buena amiga. El diseñador estaba convencido que sería “la persona ideal para establecer esta colaboración”. Y dicho y hecho. Las joyas han llegado con la colección otoño-invierno. Son grandes, excesivas, exageradas, llamativas... Collares, anillos, pulseras en las que las gemas de colores en tamaños maxi son las protagonistas y siempre con un toque bohemio, un cierto estilo “gypsy” lujoso. Al final del camino, la diseñadora también se muestra encantada con el resultado y el proceso. “Fue como una reunión familiar”, asegura.
Así, ambos han dado en el clavo con lo que se lleva esta temporada de complementos y joyas en versión XXL sobre las pasarelas. “Adoro los accesorios –afirma–, puedes cambiar un look con sólo elegir un bolso distinto”. Su tienda madrileña es ejemplo de este idilio. Después de todo, y como explica, “cuando veo a una mujer no miro lo que lleva puesto. Me fijo es en sus zapatos para saber si está bien vestida”.
El preferido de la Casa Blanca.
Durante décadas, de la Renta ha dejado su huella en los armarios de las más poderosas. “Vestir a una primera dama es un enorme privilegio”, asegura. “Son un poderoso símbolo de feminidad, un icono”.
LOS PRODUCTOS
1. Broche con rubíes, oro y diamantes.
2. Pulseras rígidas de oro con distintas piedras engastadas.
3. Brazalete de turmalina verde.
4. Collar de discos de oro con turmalinas y amatistas colgantes.
5. Collar tallado con forma de fresa en peridoto.