El diseñador de moda británico Alexander McQueen ha sido hallado muerto en su apartamento londinense esta mañana, según informan diferentes medios británicos. El rotativo Daily Mail apunta en su edición “on line” al suicidio, apostillando, además, que este trágico suceso ocurre tan sólo unos días después del fallecimiento de la madre del modisto.
Un portavoz de su firma ya ha confirmado la muerte del que ha sido uno de los iconos de la moda británica en los últimos años, calificándola de "trágica pérdida" sin dar más detalles sobre sus circunstancias "por respeto a la familia McQueen".
McQueen, de 40 años, se describía a sí mismo, según la misma publicación inglesa, como "la oveja rosa de la familia". El británico sucedió a John Galliano en 1996 como diseñador principal de Givenchy antes de asociarse a Gucci, y en las tan sólo unos días tenía previsto presentar su nueva colección en la Semana de la Moda de París.
Las reacciones en el mundo de la moda no se han hecho esperar. Alexandra Shulman, editora de Vogue, ha dicho de él que "ha sido el diseñador más brillante de su generación y su influencia ha podido verse en la forma de vestir de las mujeres durante los últimos 15 años. Es una pérdida enorme no sólo para la moda británica sino para todo el mundo".
Por su parte, Sue Whiteley, CEO de su firma, aseguraba que "es una noticia devastadora. Es una parte inolvidable de mi vida. Tenía un talento único, daba siempre más del 100%, te inspiraba... Es una pérdida inimaginable en el mundo de la moda".