Flores, enormes corazones, lazos, puntos y rayas multicolores, estrellas y un sin fin de elementos que invitan a la fantasía fueron los protagonistas, una vez más, de una colección que hizo ponerse en pie y ovacionar con fuerza a Ágatha Ruíz de la Prada en la segunda jornada de una pasarela en la que comparten espacio creadores de Albania, Croacia, Turquía, Ucrania, Bosnia-Herzegovina, España, Serbia, Reino Unido, Kosovo y Grecia.