Ana Calvo

Foto: Ejemplo de cuatro customizaciones hechas por los creadores españoles sobre la famosa botella de Solán de Cabras
… de agua mineral. No es que nuestros más importantes creadores se hayan declarado bebedores compulsivos, sino que una treintena de ellos se han unido por una buena causa y han aceptado el reto de “vestir” a una frágil modelo de curvas seductoras: la famosa botella azul de Agua Solán de Cabras diseñada por Jaime Lacasa.
Les inspiran sus formas seductoras, que ya han pasado a considerarse como un “clásico contemporáneo” y que le han valido a la firma del manantial de Beteta para hacerse con el Primer Premio al mejor diseño de envase otorgado por la World Packaging Organistion (WPO), y la vertiente social de la causa lo hace más deseable si cabe. Los fondos recaudados de la subasta online de los ejemplares de esta edición limitada que se celebra en eBay hasta el miércoles 1 de octubre irán destinados a la organización The Climate Project Spain, promovida por el excandidato a la Casa Blanca y Premio Nobel de la Paz Al Gore.
Bajo el lema “Plasmar vuestra alma a través del cristal” Ailanto, David Delfín, Roberto Verino, Ángel Schelesser, Antonio Pernas, Andrés Sardá, Lydia Delgado, Carmen March, Alma Aguilar, Jesús del Pozo, Hannibal Laguna, Juana Martín, Juanjo Oliva, Devota & Lomba, Miguel Palacio, Francis Montesinos, Miriam Ocáriz, Kina Fernández, Juan Duyos, Amaya Arzuaga, Armand Basi, Ana Locking y Victorio&Lucchino han customizado otras tantas botellas de Solán de Cabras y las han puesto más de moda que nunca.
Al inicio de este proyecto, los comprometidos creadores recibieron de la casa de agua mineral un cofre que contenía el tesoro de su inspiración: un kit completo con pintura y el emblemático envase azul. El resto, no era más que dejar actuar a las musas…
Los resultados, como cabía esperar, los ha habido para todos los gustos. La inspiración es individual y las creaciones así lo han sido. Desde “vestidos” minimalistas hasta recargados barroquismos; de lentejuelas y charol, a tules, pompones y lazos. Hasta con mensaje subliminal y todo: la botella de Solán metida en una urna de cristal que sólo se puede romper “en caso de necesidad extrema”.