Sus rasgos tienen esa rara cualidad de modelos como Kate Moss y Linda Evangelista, un poco felinos y también camaleónicos, capaces de desprender magnetismo y fascinación animales y de transformarse ante el ojo de la cámara en función de lo que se les pida que sean.
Diana fue descubierta en 1996 por Michel Levaton, de la prestigiosa agencia Metropolitan (responsable de haber "cazado" el talento de Claudia Schiffer y Eva Herzigova, etre otras) , cuando tenia 19 años. Estaba en un restaurante italiano en París y Levaton enseguida percibió su potencial.
De inmensos ojos azules, piel de porcelana y piernas kilométricas, la modelo ha trabajado sin parar desde finales de los noventa, ha sido portada de Elle,Woman y Marie Claire, entre otras revistas femeninas, y ha desfilado para las principales marcas del mundo, tanto en prêt à porter como en alta costura.
Uno de sus primeros trabajos fue para L“Oreal, para quien realizó un spot de productos para el cabello luciendo un pelo por entonces rubio que hace varias temporadas que ha optado por oscurecer.
Nació el 22 de enero de 1977 en un pueblo a las afueras de Francfort (Alemania). Asegura que vivió una infancia feliz con su familia que siempre le ha dado estabilidad y tranquilidad. Fue buena estudiante y en el momento de su encuentro con Levaton ya había terminado el bachillerato, realizado el equivalente a nuestra selectividad y estudiado Nutrición.
Su primer desfile fue en octubre de 1996 y desde entonces la Alta Costura sobre todo se la ha rifado por su elegancia al desfilar y su esbeltez como modelo de pasarela.
Toca el violín y estudió danza clásica siendo muy niña.