Ni de Calvin Klein, ni de Versace, ni de Alexander McQueen. El vestido del año en Inglaterra es de Kate Moss. La supermodelo británica se ha impuesto a los grandes nombres de la moda con un sencillo modelo diseñado por ella para la popular cadena de moda Topshop.
El modelo, de mangas largas, estampado sobre fondo negro y abotonado por delante, a modo de bata, ha sido elegido Vestido del Año por el Museo de la Moda de Bath, al suroeste del país, que posee una de las mayores colecciones de la historia de la moda. El diseño en cuestión apenas cuesta 60 libras (algo menos de 70 euros). “No me sorprende que haya vencido el vestido diseñado por Kate Moss. Es un modelo con un sentido del estilo muy claro, que ha aplicado con gran éxito una de las principales cadenas de ropa de confección”, comentó en declaraciones al dominical “The Independent on Sunday” la directora del museo, Rosemary Harden. “Kate Moss es una fuerza extraordinaria creativa en el mundo de la moda”, señaló por su parte Harriet Quick, de la revista “Vogue”.
La obtención de este galardón, que se otorga desde 1963 al mejor vestido del año, es un doble triunfo para Moss, ya que se le concedió tanto por esa prenda como por otro vestido pantalón con estampado de estrellitas que la modelo lució en la fiesta de su 34 cumpleaños, en enero de 2008.
Entre los ganadores anteriores del prestigioso premio figuran diseñadores de primera fila en el panorama internacional como John Galliano, Jean-Paul Gaultier y Giorgio Armani. Según los comentaristas, el hecho de que haya triunfado un simple vestido de confección representa un cambio de dirección en la industria de la moda británica, que parece abandonar su obsesión por las grandes marcas típicas de los noventa en favor de un estilo más democrático y acorde con la actual recesión mundial.
Hasta la fecha, las nueve colecciones diseñadas por Kate Moss para Topshop han generado a la cadena de ropa más de 40 millones de libras en ventas.