Colpisa

Autor: EFE
Valentino se despidió el miércoles por la noche del mundo de la moda , tras 45 años de carrera, siendo ovacionado de pie por unas 800 personas al término del desfile de su última colección de alta costura, fiel a su imagen refinada y “glamour”.
Vestido de traje y corbata oscuros, el modista italiano, de 75 años, saludó por última vez a su público, después de haber propuesto para el verano próximo una serie de trajecitos sastre de tonos pastel y de efectos gráficos negro y blanco, y nuevas variaciones de los vestidos largos que lo convirtieron en un diseñador de éxito entre las estrellas de Hollywood.
Valentino recorrió la pasarela lanzando besos a los invitados, entre los cuales había aristócratas, como la princesa Marie Chantal de Grecia, y celebridades, como la actriz Uma Thurman y la ex modelo Claudia Schiffer.
Valentino cerró el desfile con el célebre rojo que lleva su nombre: las modelos ataviadas de vestidos de color rojo Valentino desfilaron entre aplausos.
Sorbier y Gaultier
Poco antes habían sido presentados los desfiles de Jean-Paul Gaultier y Franck Sorbier.
Este último invita a un viaje por el tiempo y el espacio, buscando inspiración en la ropa de nuestras bisabuelas, alla por 1900, en el espíritu de los años 30 o en las tradiciones de las islas de los mares del sur, para una colección preciosa y variada, rica en encajes y bordados.
Sorbier presentó por primera vez en este desfile varias prendas masculinas, entre ellas un smoking de pantalones cortos, para acompañar el traje de novia.
Desde la modesta almeja a la suntuosa sirena, Jean Paul Gaultier imagina un vestuario venido del mar. El desfile lo abre una sirenita como la de Copenhague, sentada en una roca y rodeada de burbujas. Tras ella, se suceden las faldas y vestidos con motivos de escamas, caracolas, algas, redes y medusas. Las sirenas de Gaultier lucen a menudo gorras marinas y tatuajes en la espalda o las piernas. El vestido de novia causa sensación: una sirena recubierta de oro y abultados senos de nácar, cuyas piernas bloqueadas se liberan gracias a un cierre.