Laura González de Artaza/EFE

Autor: EFE
Ágatha Ruiz de la Prada está “haciendo las Américas” y su última parada le ha llevado hasta la “Pasarela DFashion” de Méjico. En el país azteca, la diseñadora ha sacado a la palestra todo su universo cromático y de fantasía en el desfile de su colección “Meninas” (que ya mostró en Milán y en Panamá y que próximamente presentará en Madrid y en NuevaYork) para intentar poner una nota de color y alegría, en la medida de lo posible, a la preocupación generalizada por la crisis económica. Consciente del alcance de esta, Ágatha asegura que “en tiempos como éstos, lo mejor es comprar sólo lo que verdaderamente se necesita”.
En una entrevista concedida a la Agencia EFE, la española ha asegurado que siempre ha sido de la opinión de que "acumular cosas es absurdo". Además, muy concienciada por la situación económica que estamos atravesando, la madrileña aseguró que "yo creo que estamos todos aterrorizados por esta crisis terrible" que ha hecho que la diseñadora, que confiesa que nunca antes leía las páginas económicas de los periódicos, sea ahora “las primeras en que me fijo”.
En su opinión, el mayor cuidado ecológico puede ser una de las ventajas de la crisis como lo demuestra el hecho de que ahora en España y otros países se gasta menos gasolina para ahorrar. "Al final te das cuenta de que puedes gastar la mitad y ser igualmente feliz", sostuvo la diseñadora.
Pero no sólo de economía y crisis financiera habló la mujer de Pedro J. Ramírez. Respecto a su colección presentada en Méjico DF, aseguró que "las Meninas tienen todos los ingredientes de lo que es Agatha Ruiz de la Prada : tienen corazones, flores, lunares, color, tienen mis formas, tienen aros y entonces se ve muy bien mi trayectoria".
Respecto a su afición por los colores, aseguró que los que ella usa son "muy mexicanos" y, en su opinión, se debe a que probablemente tenga sangre mexicana de algún antepasado.
"Esa sangre debe tener una fuerza impresionante, porque a mí me tiene dominada el color", aseveró al tiempo que criticaba que "el mundo de la moda cada día se está convirtiendo en una cosa más técnica, más de matices, muy profesional, y cuando llega alguien y hace algo diferente las periodistas de moda se aterrorizan".