Para rematar esta pieza, aplica luces que encienden la cintura. El neopreno sirve también a Arzuaga de cuerpo para un vestido cuya falda está elaborada a base de flores cosidas sobre tafetán, en otra complicada creación.
Como siempre, las formas geométricas son muy del gusto de esta diseñadora, que trajo a la pasarela pantalones pitillo armados en la cadera para dar volumen, tendencia que lleva también a las faldas. Todo ello barroco y creativo, lejos de minimalismo que precedió anteriores jornadas de la pasarela.