Pasarela

Christian Dior

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El modisto John Galliano anticipó en el Museo Rodín de París , una temporada otoño-invierno 2008-2009 “llena de cambios”, con su colección de alta costura para Christian Dior que ha querido que sea, ante todo, “sexy” y “lujosa”.

La clave de esos dos objetivos esenciales será la transparencia: modelos entallados hasta la cintura, con faldas transparentes bien de bailarina, a lo Degas, bien rectas, drapeadas o plisadas, sobre ’shorts’ o ’bodys’ terminados a media nalga y del mismo color que el conjunto al que acompañen. 

En el terreno del color, el genial modisto llenó de negro y de blanco, tanto el día como de noche, aunque también propuso algunos tostados y celestes, rosas, salmones o verdes muy pálidos.

Para completar la silueta Dior del invierno de lujo, en la cabeza se llevarán sombreros "Cloche" (campana), de inspiración años 20 y motorista, bordados o adornados en ocasiones con clavos metálicos. No hubo oficialmente un vestido de novia final, pero sí un enorme vestido de gala negro con bordados de pedrería de reflejo multicolor y gran cola alada por detrás, a partir de la cintura, que el público celebró con especial intensidad.

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