Más arriesgadas y rompedoras han sido las propuestas de De la Cierva y Nicolás. Los vestidos cortos para ceremonias mucho más informales, sin que por eso pierdan un ápice del toque chic que toda mujer busca para subir al altar. Los vestidos han sido confeccionados con tejidos nobles y nos devuelven a los felices años veinte a través de cortes que recuerdan a los vestidos del charlestón en muchos de los casos. Los que no, apuestan por los volantes, los encajes superpuestos y los juegos a través de las formas. Destacan, además, los originales tocados con los que cada una de las novias han completado su atuendo nupcial.