La colección de primavera verano de Tommy Hilfiger nos traslada a la costa californiana, con una paleta de colores que va desde los tonos rosas, al azul marino y el blanco con toques de oro.
Su apuesta para el buen tiempo es clásica y refinada. Los vestidos de seda son rectos, encorsetados y cortos. Mientras los shorts y americanas se conjugan con total libertad.
Los conjuntos mezclan pantalones holgados y chaquetas sueltas, con colores suaves y románticos, como el rosa o el beige.