La colección «Urania», para la Primavera-Verano del año 2009, "rinde tributo a la magia que transforma en segundos la luz del cielo y sus estrellas, meros ecos, sombras lumínicas de millones de hecatombes cósmicas que todavía hacen soñar y, lo que es mejor, pensar al ser humano", en palabras de Montesinos.
Urania, la última musa, la más exacta, la más precisa, amante de Apolo, coronada de estrellas y vestida de azul, da nombre y alienta el arte de una colección que se despereza con Eos, la Aurora, en colores blancos, grises y azules, matices empolvados sostenidos por acabados textiles que transforman los tejidos en novedades.
Esa bruma iridiscente da pronto paso a gamas cromáticas más ricas, iluminando la marca de la casa: la estampación de los tejidos, esa iconografía cuyo resultado, más joven y sutil, se plasma en una paleta rosada, malva y sanguina sobre tejidos de algodón, voiles de seda, redes caladas y transparentes. Las gasas y organzas naturales abrazan toda la riqueza de la fiesta, que culmina con un cielo azul noche, con bordados y pedrerías en oro y plata. Convirtiendo a Urania en reina del firmamento.