Krizia Robustella puso la nota simpática de la mañana, al invitar a sus modelos -que salieron a desfilar a ritmo de rap- a un dominical pic-nic, al que acuden con divertidos minivestidos combinados con medias de liguero, prendas vaqueras, desenfadados gabanes con grandes capuchas, chaquetones de piel y embutidos pantalones pitillo.
Las inscripciones de "dominguero" o "birra" de sus camisetas y sudaderas ponen la nota alegre de la colección, junto con complementos como gorros de piel o bolsos en los que las modelos llevaban todo lo necesario para la cita campestre: barras de pan, bolsas de patatas y hasta palillos que eran tirados a los fotógrafos y cámaras después de ser usados por sus propietarias.