Tejidos rígidos definen siluetas mínimas en las que pequeños y detallados paisajes ornamentales acaban de marcar el trazo. Hay también prendas que llevan sobre sí mismas, desmayadas, otras distintas, voluminosas y fantasmales porque el cuerpo que pudieron albergar está dentro del traje sobre el que se apoyan. Se perfila un conjunto marcado por el contraste de figuras estáticas y volúmenes de audaz movimiento.