
Autor: Agencias
Foto: Sassa
La temporada primavera - verano del próximo año tendrá como protagonista absoluto el color, o al menos eso es lo que se deduce de las propuestas vistas en la Feria de la Moda de Düsseldorf, que ha abierto sus puertas para mostrar a los fashion victims qué van a poder encontrar en las tiendas en el 2009.
Se trata de una cita obligada con el mundo del diseño, ya que está considerada la mayor feria de la moda del mundo, por lo que todos los relacionados con el mundo de la confección no faltan a este evento que tiene lugar cada año en la ciudad alemana de Düsseldorf.
Del 27 al 29 de julio, el recinto ferial acogerá las colecciones de los principales diseñadores y empresas del mundo para la primavera y el verano del próximo año. Se trata de una plataforma para el norte y el centro de Europa, donde los 1750 expositores, venidos de 44 países diferentes, aprovechan como puente para sus exportaciones al mercado del este de Europa.
El toque español de la feria lo ponen la firma catalana Roidal y el diseñador canario Gabriel Croissier, que han mostrado sobre la pasarela sus propuestas de baño para el 2009. Sus colecciones han destacado por los colores y los estampados con fuertes contrastes, que dominarán claramente la moda íntima y de baño del próximo verano.
Los primeros desfiles que han podido observarse en la muestra, destacan por una clara preferencia por el color y los motivos decorativos con abundancia en todas las colecciones del rojo, el rosa y el amarillo. Su uso se extiende y predominarán, por ejemplo, gabardinas rojas y pantalones amarillos o rosas, que transmiten optimismo en un momento de crisis económica en algunas regiones.
En cuanto al estilo, destaca el funcional, con una mezcla de lo deportivo y formal, de alta costura y formas femeninas, que permite una imagen muy femenina y glamurosa. Los materiales predominantes son los tecnológicos muy ligeros, el algodón, las sedas y el punto fino. El vestido será la prenda estrella en la primavera y el verano de 2009 con diferentes formas como parkas, camiseros y ajustados a las formas femeninas.
Vuelve además la moda de los años 60, con chalecos, blusas, faldas y chaquetas en tela vaquera, y los comienzos de los 70, con camisas y túnicas blancas bordadas y vestidos de estampados con flores que recuerdan a los hippies.