
Autor: AGENCIAS
La elegancia del joven creador madrileño Juanjo Oliva no pasó desapercibida al igual que su gran colección. En su estreno en solitario en Cibeles se decantó por presentar una colección clásica con tonos como el negro, azul pato y verde limón, entre otros.
Las que eran jóvenes promesas que compartían pasarela con otros diseñadores crecen y se independizan alrededor de esta muestra tutelada económicamente por la Comunidad de Madrid. Es el caso de Juanjo Oliva que fue premiado en la pasarela y que protagoniza un desfile individual.
El diseñador madrileño, ya con taller y tienda independientes de su ex socia Carmen March, aprovechó su estreno en solitario en Cibeles para presentar una colección de elegancia clásica. Comenzó con una novia de corto envuelta en una capa, para pasar a los tejidos fluidos y pesados en vestidos de noche, muchos de ellos confeccionados en seda doble con cristales de Swarovski y plumas de faisán. Los tonos elegidos por Juanjo Oliva fueron negro, tierra batida, morado, azul pato y verde limón.