Pasarela

Comienza la edición más grande de Cibeles

  • El salón de moda madrileño casi doblará el número de creadores que exhibirán sus diseños en la próxima semana, un total de 52 a lo largo de cuarenta desfiles. Ahí estarán las jóvenes promesas que antes contaban con una plataforma independiente, y los más acreditados, lo nuevo y lo clásico

Para albergar ambas corrientes se han habilitado dos pasarelas, Cibeles, escenario de las creaciones más clásicas o neutras, y Neptuno, orientada a las propuestas más vanguardistas o rompedoras. Para ello se ha incrementado la superficie ocupada, que pasa de 5.400 a 14.000 metros cuadrados y, naturalmente, se ha elevando el presupuesto hasta 3 millones de euros.

El aumento, de un 13%, ha provocado ya cierta polémica al producirse en un momento de debilidad de la economía española. También se ha dado un retoque al nombre, que es más solemne y quiere medirse con los salones internacionales. Ahora esta semana de moda pasa a denominarse Cibeles Madrid Fashion Week. El empeño de expansión parte de «la necesidad de reforzar la presencia del diseño español en un escenario internacional cada vez más competitivo, así como la voluntad de crear un espacio dinámico, acorde con las últimas tendencias», apuntan los organizadores del certamen. El objetivo es consolidar la posición de Madrid como gran escenario de la moda española y punta de lanza del ’made in Spain’ para que la moda de nuestro país se abra fronteras y, por fin, pueda abrirse a la exportación. Una meta un tanto difícil ya que la mayoría de los diseñadores españoles se quejan que aquí mismo, en suelo patrio, deben competir con las marcas internacionales de mayor renombre. Ante esta situación, competir fuera parece ser un objetivo un tanto incierto para la mayoría, a excepción casos muy singulares. La ampliación del presupuesto, en un momento en que la Comunidad de Madrid, que sostiene económicamente el certamen, está realizando acciones para apretarse el cinturón, no ha dejado de ser chocante. El presidente del comité ejecutivo de IFEMA (la feria que alberga Cibeles), Luis Eduardo Cortés, no ha querido entrar en asuntos de Gobierno y se ha limitado a explicar que se ha buscado ayuda de patrocinadores de distintas marcas, y que por ese concepto se habían ingresado en julio 700.000 euros. La financiación de los creadores españoles, a cargo del gobierno regional, también ha sido objeto de cierta discusión. Los organizadores de la pasarela advierten que no hay que llamarse a engaños, que en todos los países se ayuda directa o indirectamente a los diseñadores sin rasgarse las vestiduras, según señaló el propio Cortés. El diseñador vasco Modesto Lomba, como presidente de la Asociación de Creadores de Moda de España, garantizó que esta entidad, que agrupa a los diseñadores más encauzados, tiene unos presupuestos sometidos a convenios, «uno de ellos con la Comunidad de Madrid, que gestionamos correctamente». Veteranos y promesas Con más o menos controversia, la ampliación de la estructura ya está hecha. Ahora queda por ver si la creatividad de los diseñadores está a la altura, si el diseño da un paso al frente y en esta cuarenta y ocho edición aporta novedades. Devota y Lomba abrirá el salón que en las cuatro primeras jornadas estará dedicado a los creadores consagrados, un total de 36 nombres relevantes en 32 desfiles. Los más clásicos, como Ángel Schlesser, Jesús del Pozo o Javier Larrainzar, entre un nutrido grupo, desfilarán en Cibeles. Otros, entre los que se encuentran Duyos, Lemoniez , Amaya Arzuaga, Agatha Ruiz de la Prada, David Delfín, Juanjo Oliva, Hannibal Laguna, Andrés Sardá o Lydia Delgado, han escogido la nueva pasarela de Neptuno. Pero lo cierto es que los nombres de una y otra suenan a la ortodoxia habitual, estén donde estén. El jueves, 18 de septiembre, incluirá, entre otras novedades, la incorporación del conocido diseñador francés Nicolás Vaudelet, un creador que ha bebido de las fuentes de los nombres de la moda más rutilante, con los que ha trabajado (Lacroix, Luis Vuitton, Givenchy, Jean Paul Gaultier) y aquí trabaja para la firma de Sevilla El Caballo. También se estrenarán Jan Iu Mes, marca compuesta por Jan Zamora Royo y Alfonso Peña, creadores de ropa masculina de vanguardia asentados en Barcelona que cogen el testigo en esta pasarela del dúo Spastor, que abandonó el salón. El bilbaíno Carlos Díez estrenará desfile individual, como Krizia Robustella, holandesa que reside también en Barcelona y que hasta ahora desfilaba en Ego, con las promesas. Los jóvenes más iconoclastas cerrarán los desfiles el viernes. Allí estarán nombres como Vitor Paco, Sin Patrón, o Serguei Povaguin, diseñador oriundo de Rusia que también trabaja en Barcelona.


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