
Autor: EFE
El otrora “enfant terrible” de las nuevas generaciones de modistos ha buscado la inspiración en tantas fuentes para realizar esta colección que lejos de lograr el eclecticismo e internacionalismo suponemos que deseados, ha presentado propuestas deslavazadas y a ratos ridículas. Poco hilo argumental en el que sostener una coleccion con algún toque aceptable, pero pobre por empeñada en ser más creativa de lo que el diseñador hoy por hoy puede permitirse.