"Es un viaje lúdico, mágico, exótico, que conecta con las celebraciones, las comuniones de las niñas, la estética de las brujas de Eastwick", comentó la diseñadora, que volvió a mostrar lo bien que trabaja en un desfile en el que contó con la actriz Manuela Vellés ("Caótica Ana")
Dio especial importancia a pequeños vestidos inspirados en los trajes de comunión, a amplias blusas de aire hippie y sacramental, así como a las largas y amplias túnicas de encaje geométrico que acompaña con pantalones masculinos, y a las faldas con mucho volumen que se ajustan en la cintura.