Nacida en Valencia en 1977, Marcela Monsergas comenzó a entender el mundo del diseño por tradición familiar. Estudió arquitectura técnica, pero más tarde empezaría a colaborar dentro del negocio familiar, donde diseñaba trajes regionales y nupciales. En 1999 se traslada a Madrid y comienza a colaborar Maia Madariaga. Tras seis colecciones junto a esta diseñadora, emprende su camino en solitario y crea su propio Atelier. Ahora, con dos colecciones en el mercado, esta joven promesa de la moda española ha sido la artífice de los nuevos uniformes de la marca Cacique, inspirados en los antepasados indígenas.
Uno de los sectores que más satisfacciones aportan a las jóvenes promesas del mundo de la moda es el del diseño de vestuarios para funciones teatrales, espectáculos o uniformes de trabajo. Ésto es precisamente lo que ha debido de pensar la jóven Marcela Mansergas, que, con dos colecciones en el mercado, ha decidido lanzarse a la creación de los nuevas prendas pensadas para la marca de bebida Cacique.
Los trajes, inspirados en la selva amazónica, tratan de sintetizar la historia y el sabor de este afamado ron en diseños exclusivos que destacan por su originalidad. Con acabados y elementos como botones y abalorios en hueso, coco, rafias y flecos, estas creaciones han sido el resultado de meses de investigación de Marcela, quien ha estudiado tribus como la de los Yanomami, que conservan las tradiciones en tejidos naturales que conceden una gran importancia a la silueta de los cuellos, tejidos acolchados y bordados tribales.
“Todos los diseños tienen un gran movimiento gracias a los plisados, la gasa irisada y las sedas naturales que imprescindiblemente evocan la agilidad indígena para desenvolverse en la magnífica selva amazónica”, afirma la diseñadora.