Entre las novedades de la SIMM destaca la distribución de las marcas por sectores facilitando así una visión global a los compradores sobre la filosofía, estilo y forma de entender la moda que ofrece cada una de las firmas.
En esta división se encuentra el espacio Ego, dedicado a las propuestas de trece diseñadores emergentes.
Situado en la parte central Pabellón 12, Ego está destinado a permitir a jóvenes creadores dar a conocer sus propuestas a los más de 12.000 profesionales que bianualmente visitan el Salón.
Las apuestas de estos creadores, procedentes de distintos puntos de España y uno de Brasil, van desde las más formales a las más atrevidas, como las de Noelia Piosa, e incluyen también diseños de bisuteria, como los de Merry F., o los tocados de Jimena Rilova.
Calzado, complementos, bisutería, tocados, baño, moda íntima, completan el gran abanico de moda que ofrece un salón en el que se puede contemplar un amplio universo de tendencias para la próxima temporada veraniega, que tiene de estrella indiscutible a los vestidos mini, con dominio de los tonos pastel, el rosa palo, el cámel y el caqui, en una paleta en la que también están presentes los ácidos y flúor.
Los estampados, tanto los florales como los serigrafiados, el estilo marinero, las formas voluminosas con amplias casacas, los vestidos y los blusones volverán a dominar en la próxima época estival, en la que los trajes de noche se vuelven más sobrios, con líneas limpias y depuradas en colores nude y negro.
Paralelamente a la feria, cerca de 20 empresas de moda mujer de alta gama participan en los denominados Showrooms de IFEMA, situados en el Centro de Convenciones Norte del recinto ferial. De esta forma, una selección de marcas del segmento más exclusivo del mercado muestran sus colecciones en un entorno especial.