La conciencia ecológica está cada día más extendida. La preservación del medioambiente se ha convertido en una necesidad imperiosa en la que todos debemos aportar nuestro granito de arena. El cambio climático, el efecto invernadero, la escasez de las materias primas, el agotamiento de los recursos naturales o las sequías cada vez más pertinaces nos han hecho darnos cuenta de que nuestra madre Tierra tiene un límite, y que si no la cuidamos corremos el riesgo de transpasarlo.
En una famosa viñeta del dibujante argentino Quino, su personaje estrella, Mafalda, atendía con mimo a una Bola del Mundo que debía permanecer en cama para cuidarse. Corrían los años sesenta y setenta y algunos ya empezaban a percatarse de que el mundo estaba enfermo.
En una famosa viñeta del dibujante argentino Quino, su personaje estrella, Mafalda, atendía con mimo a una Bola del Mundo que debía permanecer en cama para cuidarse. Corrían los años sesenta y setenta y algunos ya empezaban a percatarse de que el mundo estaba enfermo.
Algunas décadas después, la corriente ecológica que empezó a gestarse en la segunda mitad del siglo XX se hace más necesaria que nunca y se extrapola a todos los ámbitos de la vida.
La moda, a la que a menudo se le tilda de superficial y consumista, no se ha quedado al margen de la necesidad que tenemos hoy de cuidar nuestro planeta si queremos que nuestros nietos puedan llegar a habitarlo, y por eso no son pocas las iniciativas que unen estilo y ecología.
La actriz Natalie Portaman, por ejemplo, ha creado una línea de calzado "verde" realizada con materiales como el PVC y bajo el lema “sin crueldad con los animales”, cuyos fondos irán destinados a organizaciones sin fines de lucro dedicadas a la preservación ambiental y a luchar por los derechos de los animales.
Así mismo, la firma de bolsos Lupo ha creado una customización de su modelo estrella en su variante más ecofriendly. Lo han llamado Abanic(H2)O, y su diseño representa, por un lado una las áridas tierras del Desierto de Gobi, a partir del efecto que se consigue con la piel empleada en su confección y por el otro, por su color y por su forma, se busca recordar la apariencia de una gota de agua, esa que tanto necesitan ver caer millones de personas en todo el mundo.
Además, recientemente se ha presentado en Cracovia, una Pasarela de Moda ecológica en la que los atrevidos diseños están confeccionados a base de papel y demás materiales reciclados.