Un color para cada momento del día: naranja matinal, azul vespertino y verde nocturno. Aprende a combinarlos. Anímate a expermientar con el technicolor y los contrastes. Para el día, ponte una parte del conjunto en tonos neutros y la otra en colores chillones. Por la tarde, mezcla las prendas de niña bien con accesorios roqueros y tacones. Para la noche, elige vestidos con acabados metálicos.
DE DÍA...NARANJA
• Apuesta por un minivestido de punto grueso, es la prenda del otoño. ¿Otro imprescindible? Las medias negras tupidas que reemplazan a los leggings.
• Olvídate del socorrido LBD (little black dress). Llega la hora de poner color en tu armario. Cualquier tono vale para un vestido de lana si lo llevas con medias y zapatos negros.
• No tengas miedo y anímate a experimentar con el technicolor. El truco es llevar una parte del conjunto en un tono neutro –negro, marrón o gris– y la otra (en este caso, la de arriba) en colores chillones.
• La prenda más cómoda de llevar es siempre un vestido mañanero por encima de la rodilla. Para completar tu look, elige unas medias tupidas, unos botines de tacón y un abrigo largo.
• Este invierno se llevan los abrigos de pluma, pero piensa en los extremos: o en talla XS o en tamaño XXL. ¿Lo más in? Ceñirlos con un cinturón, aunque no los cierres del todo.
• El plumas está de ultra moda y cuanto más tecnológico sea su tejido, mucho mejor. ¿Nuestra propuesta? Busca uno con efecto acharolado y que tenga capucha o acabados en piel. No fallarás.
• Invierte en una microchaqueta de cuero, pero huye del color negro porque resulta demasiado obvio. Búscala con efecto desgastado o arrugado y llévala con superposiciones.
• El naranja es un color que se combina muy bien con los grises y los marrones. Mezcla texturas como la seda, con el terciopelo y el tweed. Le darán un toque más sofisticado a tu conjunto.
• Apuesta por el look monocromático y vístete en este tono desde los pies a la cabeza. No deberías utilizarlo en cualquier ocasión, pero puede resultar divertido para una cita especial.
• Diviértete con tu estilismo y prueba unos calcetines de colegiala. Eso sí, quítales el aire “Lolita”, combinándolos con una falda a la altura de la rodilla, para no enseñar la piel.
DE TARDE...AZUL DE NOCHE...VERDE
• El mono se ha convertido en la nueva estrella de la pasarela, tanto en versión pantalón largo como con minishort. ¿Un consejo? Úsalo siempre con tacón y joyas, nunca de forma casual.
• Las chaquetas acharoladas son la mejor alternativa a las clásicas de esmoquin. Puedes llevarlas incluso con vaqueros, pero recuerda que hay que ceñirlas bien a la cintura.
• Los vestidos de niña bien están de moda, pero se complementan con accesorios rockeros, como bolsos tipo motero o sandalias de charol, para un look moderno.
• Los minivestidos de noche en satén se pueden llevar incluso por la tarde. Eso sí, es imprescindible combinarlos con los ingredientes adecuados: mucho punto, un gorro sport chic y unas medias bien tupidas.
• Todo un must para este otoño: el vestido tubo. No debe faltar en un guardarropa que se precie. ¿Y el estilismo más arriesgado? Combinarlo con un botín.
• Si lo tuyo no es el cuero puro y duro, tienes una buena opción en el ante, que a veces puede ser mucho más sofisticado. Con él podrás lograr ese toque moderno, sin miedo a pasarte en tu look.
• Aprende a adoptar el look rockero sin parecer una groupie de un grupo de heavy metal. Primera lección: el cuero, mejor en vestidos, chaquetas o minichalecos. Segunda lección: no te olvides de los botines.
• Si eliges un mono con pantalón largo, lúcelo con plataformas. Es la mejor manera de estilizarlo y quitarle ese punto de prenda para trabajar en la construcción.
• Las superposiciones se siguen llevando. Invierte en un vestido o una chaqueta con manga corta que deje ver la manga de la camisa, del jersey o de la camiseta.
• Si te gusta el monocolor, nada como invertir en un vestido de punto y usar medias tupidas a juego. ¿Otro truco? Comprar jerseys de hombre extra grandes y usarlos como minivestidos.
DE NOCHE...VERDE
• En los vestidos, los acabados metálicos –tanto en oro, como en plata o en cobre– han comenzado a reemplazar a las joyas. Además, le dan un toque más futurista al conjunto.
• Pliegues estratégicos, fruncidos, detalles de lujo... los elementos de la alta costura llegan el prêt-à-porter. Busca vestidos de noche con algo especial si tu objetivo es deslumbrar.
• No hay nada que se asocie con la palabra noche que un vestido de seda. Y quita a este tejido la connotación de antiguo, llevándolo con complementos jóvenes y barrocos.
• Hay un paso más allá del cinturón fajín y es el vestido coraza. Sólo para fashion victim, sienta de maravilla pero no siempre nos podemos sentar con él.
• El efecto degradé llega también a la noche. Es una apuesta perfecta para transmitir un toque de delicada sutileza y huir de los vestidos monocromáticos.
• Dale un toque diferente al conjunto con elementos metálicos. Si te aburren los dorados o los platos, busca acabados metálicos o en lamé, para un look años 70.
• Pailletes, brillos, piedras de colores... los bordados preciosos son uno de los elementos más buscados. ¿Qué elegir para no equivocarte? Una torera bordada en negro.
• Las plumas son un elemento imprescindible esta temporada. Aparecen en tocados, vestidos, bolsos, bisutería e incluso en zapatos. Son perfectas para obtener un punto de sofisticación.
• Se siguen llevando las aplicaciones, como la pedrería de colores. ¿Dónde? Siempre en la parte superior de los vestidos, sobre el escote o incluso en el cuello.
• Si no te atreves con un vestido flúo, completa tu look con un elemento en un tono llamativo como un abrigo de punto grueso, una capa o una chaquete. El caso es dar la nota de col