Estas dos no son mis perras, pertenecen a mi sobrina Irene y, ya que acaba de ser su cumpleaños, me gustaría dar un homenaje a sus dos fieles perras: Madison (la pastor alemán) y Dana (la golden retriever).
Tenían a Dana desde que era un cachorro, y, un día paseando se encontraron con un cachorro al que le propiciaron una brutal paliza, estaba esquelético y con un ojo colgando. Lo llevaron al veterinario y tuvieron que operarle de un ojo y quitárselo de lo mal que lo tenia. La acogieron en casa y vivió ocho años, hasta hace unos meses que tras operarla de un cáncer y pasar unos días sufriendo la operación, la tuvieron que sacrificar.
Ahora han tenido que sacrificar a Dana tras pasar hace unos meses una operación de cáncer que el veterinario no contaba que pasara. Simplemente es que el 15 de diciembre fue el cumpleaños de mi sobrina y me gustaría darle mucho ánimo para que lo supere.