Redaccion

Dover

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A este "caballero" lo adoptamos de la perrera municipal de Zaragoza hace ya 12 años. La mezcla de Fox Terrier y caniche nos gustó de inmediato, y mientras le cantábamos la canción "libre" de Nino Bravo le dejamos que nos lamiera las manos con su lengua en el momento de subirlo al coche y, por supuesto, al tren de nuestra vida.

Tenía de 4 a 5 meses, lo suponemos por su dentadura porque quién lo abandonó a las puertas de la perrera no dejó mas datos, ha pasado a ser un "abuelico" de mas de 12 años. Ya me gustaría a mi llegar a su edad (comparándolo con la humana) con esa vitalidad y esos saltos tan grandes que parece una pelota loca.

Disfruta paseando por el Delta del Ebro olisqueando todo lo que cae ante sus narices, más proporcionadas que las de Cyrano. Con esas mismas narices descubre la comida casera que se le prepara en ocasiones especiales y que le hace olvidar el suculento pienso de todos los dias (pienso en el que no piensa en ese momento). Desde hace un par de años le cortamos el pelo y ha rejuvenecido tanto como si hubiera pasado por una clínica de belleza de Los Ángeles.
 
Dover gruñe todos los días, nos hace poco caso y Cesar Millán lo tendría por un caso imposible, nunca nos ha traído las zapatillas ni el periódico y... ni falta que hace.

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