Redaccion

Killo y Lala

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Mi mejor amigo era Killo, mi gato, ahora está en el cielo pero queda mi mejor amiga que es mi perrita. Se llama Lala, está ya algo viejecita pues tiene 9 años cumplidos el 1de noviembre. Es una cruce de cocker ingles y terrier aleman. Nos la dio un hombre de un pueblo por que la había parido su perra y no quería cachorros. La llame Lala porque yo tenía 4 años y me gustaban los dibujos de Los Teletubbies.

Cuando empezó a compartir su vida conmigo, ella tenía 1 mes. Fue creciendo conmigo y con mi familia. Ha pasado por malos momentos como la muerte de Killo y por buenos como los numerosos paseos con Killo. Es una perrita muy nerviosa y algo desobediente aunque ha aprendido ya de adulta unas ordenes como siéntate, la pata, la otra pata, quieta, túmbate, pide y ahora está aprendiendo a ladrar.

Os voy a contar la historia de Killo: Hace tres años mis amigos trajeron una bolita atigrada con 2 o 3 semanas y con una herida en la tripa. Con mi dinero y el de mis amigos le llevamos al veterinario para que su herida se curase. Cuando en veterinario se lo curo debíamos llevarlo a algún lado. A ninguno nos dejaban así que fuimos a esconderlo a la bodega de mi casa. Nadie bajaba allí en verano y la criamos entre mi perra, mis amigos y yo, porque hasta que pasaron 3 meses mi madre no se percato de que allí estaba

Al final nos quedamos con él y disfrutamos de paseos con una correa extensible y un arnés pequeño. A los tres años nos mudamos a otro pueblo mas grande donde tuvimos que dejar los paseos por el campo por que en este pueblo se lleva mucho la caza. Su ultima semana estuvo muy malito. Dejó de comer y de jugar con Lala, cuando un día llegue del instituto y allí estaba tumbado encima de las mantas, frío e inmóvil. Su corazoncillo dejó de latir. Decidió que después de hacerme feliz debía regresar de nuevo al cielo y bajar cuando tendría que hacer feliz a otra persona. Me sobran dos comederos, un arenero, una camita, un arnés que he colocado a un peluche de un león y al que abrazo todas las noches... pero me falta algo, me falta Killo, mi bebé.

Lo siento. Ya hace mas de tres meses pero no lo he podido superar. Era un ser querido y para mí como un hijo, que más puedo decir. Le quería y aún le recuerdo.

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